BORBA

                                                                                            Versão Portuguesa  

En los alrededores de la plaza fuerte de Estremoz y arropadas en las faldas de la sierra, una serie de localidades dispersas, dan vida a los campos preñados de vides y olivares.

De orígenes tal vez celtas, romanos, visigodos y árabes poblaron las fértiles tierras de esta localidad a lo largo de la historia. En el año 1217 es conquistada por el rey luso D. Alfonso II. Los primeros fueros de la ciudad le fueron concedidos por D. Dionís, que dotó a la población de un recinto amurallado, que con el paso del tiempo fue rebasado por la población, conforme esta se  fue desarrollando.

 

PRODUCTOS DE LA TIERRA...

La invasión de los ejércitos españoles al mando de D. Juan de Austria, procedentes de Badajoz, tuvo especial relevancia en Borba, ya que sus defensores no acataron la autoridad de Felipe II. Ofrecieron una tenaz resistencia, que supuso la ejecución pública de los jefes de su pequeña guarnición y una gran destrucción, ya que parte de la ciudad fue arrasada.

Las persistentes guerras con España amenazaron continuamente a la localidad, que dada su situación, en las cercanía del estratégico enclave de Estremoz, fue ocupada por unos y otros ejércitos a lo largo de los años. Las guerras de independencia peninsulares, contra los invasores franceses,  influyeron también en la vida de esta ciudad que sufrió numerosas requisas y saqueos.

Borba es fundamentalmente la ciudad del mármol y del vino, elementos que afloran por todas partes, en esta bella tierra. Las canteras se abren al paso del visitante, afloran las bellas piedras naturales, que se exportan a todas partes del mundo y decoran todos y cada uno de sus monumentos.. El mármol está presente en toda la ciudad, en sus monumentos y en sus rincones más íntimos y modestos, en su tradicional arquitectura popular.

La calidad de los vinos alentejanos, y en especial los de Borba, pueden competir con los mejores caldos de Portugal. Entre los blancos destacan el Roupeiro, o Rabo de Oblea y el Antao Vaz. De los tintos sobresalen Periquita y Trincadeira.

http://www.cm-borba.pt/