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La invasión de los ejércitos
españoles al mando de D. Juan de Austria, procedentes de Badajoz, tuvo
especial relevancia en Borba, ya que sus defensores no acataron la autoridad
de Felipe II. Ofrecieron una tenaz resistencia, que supuso la ejecución
pública de los jefes de su pequeña guarnición y una gran destrucción, ya que
parte de la ciudad fue arrasada.
Las persistentes guerras con España amenazaron
continuamente a la localidad, que dada su situación, en las cercanía del
estratégico enclave de Estremoz, fue ocupada por unos y otros ejércitos a lo
largo de los años. Las guerras de independencia peninsulares, contra los
invasores franceses, influyeron también en la vida de esta ciudad que
sufrió numerosas requisas y saqueos. |
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Borba es
fundamentalmente la ciudad del mármol y del vino, elementos que afloran por
todas partes, en esta bella tierra. Las canteras se abren al paso del
visitante, afloran las bellas piedras naturales, que se exportan a todas
partes del mundo y decoran todos y cada uno de sus monumentos.. El mármol está presente en toda la ciudad, en sus
monumentos y en sus rincones más íntimos y modestos, en su tradicional
arquitectura popular.
La calidad de
los vinos alentejanos, y en especial los de Borba, pueden competir con los
mejores caldos de Portugal. Entre los blancos destacan el Roupeiro, o Rabo
de Oblea y el Antao Vaz. De los tintos sobresalen Periquita y Trincadeira. |