title>Alcantara. historia y monumentos

ALCANTARA

Se encuentra situada estratégicamente, al socaire de su monumental puente romano, que cruza un profundo cañón horadado por el río Tajo, tras recibiri al Alagón.

Punto estratégico, que los romanos fortificaron extraordinariamente. Como consecuencia de ello, se desarrolló la población que tras la reconquista, se convirtió en una mas de las fortalezas a lo largo de la frontera portuguesa.

A los numerosos restos megalíticos y castros, a la herencia de romanos,  árabes y cristianas, se unen las defensas abaluartadas del XVII y otras dependencias civiles y religiosas, que la dotaron de atractivo para el turismo, en bello paisaje natural. 

EL LEGADO DE ROMA

La localidad de Alcántara está situada junto a un profundo barranco surcado por el río Tajo. En el año 106 d. C.,  Cayo Julio Lacer construyó en este lugar un puente único en su tiempo, siendo una de las obras de ingeniería romanas mas importantes del mundo.   Con una altura  de unos 48 metros y está sostenido por 5 pilares y dos estribos, estos últimos, anclados a las rocosas márgenes de un profundo barranco surcado por el viejo Anas. Destaca su pilar central y el arco que lo corona, posteriormente almenado y modificado en 1543. Su nombre Al-Qantarat (el puente), dio nombre a la ciudad que hoy conocemos, posiblemente inicial campamento o asentamiento defensivo, que con el transcurso de los tiempos, fue absorbiendo la dispersa población pre-romana de los alrededores.

El puente ha sufrido las consecuencias de los avatares bélicos a lo largo de la historia. En 1213 los musulmanes intentan cortarlo para evitar el paso a los ejército de Alfonso IX .  En 1475 los castellanos, ante el acoso de Alfonso V de Portugal, estaban dispuestos a tirarlo cuando el rey portugués en un gesto que le honró, prometió dar un rodeo en su campaña, con tal contar la Castilla que apetecía con tan singular monumento. Carlos I ordenó su reconstrucción, modificando como ya se ha dicho el Arco del Triunfo.

Durante la Guerra de Sucesión se voló el arco de su cabecera que fue reconstruido en tiempos de Carlos III. Mas tarde en  1809, durante la Guerra de la Independencia saltó por los aires su segundo arco, quedando cortado hasta que en ocho años mas tarde, fue reconstruido en madera, para permitir el paso de personas y mercancías. Durante las Guerras Carlistas en 1836, esta obra fue incendiada, siendo reconstruido nuevamente durante el reinado de Isabel II.

En la orilla izquierda, se conserva un pequeño templo de la época imperial, conocido como templo de Lácer, donde reposan los restos del arquitecto que lo levantó. Como ocurrió con la mayoría de los santuarios conservados a pesar del tiempo, fue consagrado y cristianizado, poniéndose bajo la advocación de San Julián.

LA ORDEN DE ALCANTARA

Apenas han quedado algunos vestigios de la Oliva visigoda, aunque es de suponer que los invasores del norte reutilizaran las infraestructuras romanas y los asentamientos poblacionales. Tras la invasión árabe, éstos fortificaron la ciudad con cercas de pizarra que la redoeron totalmente.

Alfonso IX de León la incorpora definitivamente a su corona en 1213, entregándola, para su defensa a la orden de Calatrava y posteriormente a la de Alcantara, que estableció allí su Priorato, levantando sobre el antiguo castillo el Conventual de San Benito. Ante el estado lamentable que tenía la sede de la orden, los Reyes Católicos ordenaron levantar un Monasterio, cuya construcción se inició en 1450. La obra se prolongo en el tiempo contando con una original mezcolanza  de estilos.. El claustro, gótico,  tiene dos plantas según costumbre de la época. Sobresalen además, la Capilla Mayor con impresionantes bóvedas de crucería y diversas capillas con enterramientos de caballeros de la orden.

Las luchas internas en las coronas de Castilla y Portugal, así como las mutuas ingerencias de ambos reinos en la política de sus vecinos, hicieron incrementar la importancia estratégica de la población, que sufrió las consecuencias de los continuos enfrentamientos bélicos que estas diferencias ocasionaron.

GUERRAS CON PORTUGAL Y GUERRA DE INDEPENDENCIA

Casi mediado el siglo XVI el protagonismo de la villa decrece, mientras que la orden Alcantara se circunscribe al norte y la de Santiago al sur, de tal manera que se incia la configuración de la nueva región, Extremadura, periférica y fronteriza, cuyo influencia política pierde enormemente el peso que tuviera en el pasado. El poder de la orden se fragmenta produciéndose frecuentes enfrentamientos entre ésta, los señores y los mismos religiosos. Separada Portugal de la Corona Española,  este territorio es apetecido por los estrategas de las dos naciones, lo que lleva a nuevos enfrentamientos en los que Alcántara se lleva la peor parte, pues estaba escasamente defendida. En 1703 Felipe V, ocupó la población y declaró la guerra a Portugal y la Gran Alianza.

Antes de  iniciarse la Guerra de la Independencia, los franceses entraron en España, para iniciar aparentemente la conquista de Portugal. El Mariscal Junot se aposentó en el Conventual, estableciendo allí su cuartel general, saqueando y expoliando sus riquezas, arruinando antes de su huída la maltrecha población, cuyos monumentos y defensas quedaron arruinadas.

En Abril de 1809, en plena guerra de Independencia los franceses atacan Alcantara, que es tomada, y nuevamente saqueada, mientras que sus defensas son destruidas por el general francés Lapiche, que rápidamente hubo de abandonarla, ante la presión del cercano ejercito español.

Con el siglo XIX la desamortización de Mendizábal, sumió la comarca en la depresión y el subdesarrollo, en beneficio de nobles y terratenientes que accedieron a enormes y ricas propiedades, mientras que las fines económicos que motivaron estos hechos no se cumplieron y las consecuencias fueron relegar el territorio y sus gentes durante siglos al atraso y ostracismo.

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Antonio García Candelas        Sugerencias e impresiones

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